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jueves, 5 de noviembre de 2015

DESCRIPCIÓN DE PERSONAJE

DESCRIPCIÓN DE PERSONAJE


Aminta Mundaca fué la mujer encargada de enseñarme CASTELLANO en la nubelosa época
de
la segunda mitad
de mi educación
básica;
recuerdo su caligrafía que, entre la luz matutina y el verde de la pizarra,
colmaba esas dos horas académicas de 45 minutos c/u
de una belleza...* no no,
de clase; si:
de clase dentro de la clase,
tanto
como una mujer fascista, criada en el barrio alto de la dictadura bajo el ala de la elegancia vasca
sabe hacer.

diablos, hay que describirla)

Entre todo eso, entonces,
cuando primavera y los cerezos en el primer patio,
Aminta Mundaca llegaba con sus faldas
y sus blusas cosidas a mano,
católicamente translúcidas,
donde algo místico se escondía;
y entre sus arrugas y su perfume que aún estremece cuando en el metro la desconocida,
y en esas manos tan delgadas y elocuentes,
sutílmente se aparecía el fantasma de sus mid twenties
cuando el sol pasaba por su anillo de diamante gigante falso (?)
en algún movimiento random de su mano por el aire,
y los colores del arcoiris te encandilaban:
solo quedaban sus piernas,
un slow motion de lo más cursi y erótico a los 80's en los 90's
que nosotrótos amábamos,
como cuando uno ama una maldad
inquietante que te hacer obsesivamente
usar rojo en la mayúsculas
y dividir tus documentos en secciones, con subrayados y
colores diferenciadores, para ejercicios lomismoque conjuros oscurantistas
invocaciones pálidas de tiza y su sonido,
conjugaciones de verbos que nunca aprendí,
que aún no aprendo,
y la gramática madre odessa oh piedad,
déjame ser poeta por favor.
y no Aminta, no quiero estudiarlo,
no quiero dar bien el exámen verbal
"conjugaciones del pasado en todos sus modos",
no quiero la misma aprobación que le das a todos
no quiero tu sonrisa si no tendré tus piernas.

Ahora debe estar vieja, y fea
aunque seguramente sus pezones aún gozan
de buena salud.
¿Qué pensará ella ahora tan cerca de la muerte?
¿habrá visto la tendencia a la perdición absoluta que reflejo?
Estoy nervioso Aminta.
El poema se me fue a la mierda.

"Mi lumía" de Oliverio Girondo

"Mi lumía" de Oliverio Girondo:
homenaje a Eros Afrodita
Julia Inés Muzzopappa

 

...vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos

Oliverio Girondo

De todos los muertos que amé
eres el único viviente...

Pablo Neruda

Me interesa mostrar y explicar un modo posible de leer los poemas del escritor argentino, Oliverio Girondo (1891- 1967) que pertenecen a En la masmédula (1956) [1] , el último volumen de poemas del autor. En esta oportunidad nos concentraremos especialmente en “Mi lumía”; veremos cómo este poema es una “ excepción “ dentro del corpus al cual que pertenece y sus vínculos con el mundo mítico y los renuevos del lenguaje.
Transcribimos el poema a continuación.




MI LUMÍA
Mi Lu
mi lubidulia
mi golocidalove
mi lu tan luz tan tu que me enlucielabisma
y descentratelura
y venusafrodea
y me nirvana el suyo la crucis los desalmes
con sus melimeleos
sus eropsiquisedas sus decúbitos lianas y dermiferios limbos y
gormullos
mi lu
mi luar
mi mito
demonoave dea rosa
mi pez hada
mi luvisita nimia
mi lubísnea
mi lu más lar
más lampo
mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio
mi lubella lusola
mi total lu plevida
mi toda lu
lumía.
                            de Oliverio Girondo


Muchas ideas y estrategias lingüísticas de En la masmédula ya están presentes en los anteriores textos del autor, sin embargo En la masmédula constituye un hito en materia de renovaciones lingüísticas, que tiene como referente a Trilce (1922) del poeta peruano César Vallejo y a Atazor (1931), del chileno Vicente Huidobro.

Los tres autores mencionados formaron parte de las vanguardias artísticas, tanto latinoamericanas como europeas [2]. Los tres realizaron un trabajo poético donde el lenguaje se transforma, se torsiona con el objetivo de producir un estallido del sentido en busca de otras formas capaces de dar cuenta del cambio de percepción necesario, para captar el fragor de la experiencia de modernidad en su conjunto.
Nos detendremos ahora en “Mi lumía”, un poema que sobresale del resto de poemas que integran el volumen; tal vez resulte ser el único con tono “optimista”. Se trata de una exaltación del sentimiento amoroso. El resto de los poemas, en cambio, se mantiene en otro registro, más cercano al nihilismo, son poemas que convocan al silencio, al abismo, a la caída sin límite y sin destino fijo. El desconsuelo es la “marca en el orillo” de estos poemas. Por lo tanto, el que analizaremos es una excepción en este sentido y desde ese lugar lo leo, desde la ruptura que ocasiona en la propuestas general del corpus de poemas, aunque comparte con los otros los procedimientos lingüísticos.

“Mi lumía” está construido con formas linguísticas novedosas, que no están lexicalizadas, pero su construcción no es ajena a los procedimientos de formación de palabras convencionalizados (derivación, composición, parasíntesis).
¿Qué quiere este poema?, ¿cuál es el motivo por el cual se apropia del recurso mencionado? Posiblemente pretenda generar extrañamiento sobre una situación amorosa tradicional y construir un mito a partir de los ya conocidos. Por lo tanto, necesita de un nuevo lenguaje, capaz de hacer referencia a aquellos aspectos de la realidad no conocidos o a zonas de la realidad aún no reveladas; se trata de un lenguaje que se elabora con fragmentos y estrategias del otro lenguaje, ya conocido, y que requiere de un esfuerzo de voluntad de parte del lector para determinar su significado y sentido.
Requiere, también, que el lector acepte que no podrá comprenderlo todo. Las transformaciones lingüísticas imponen una serie de torsiones, de elecciones sobre esas formas que no fueron las seleccionadas por la comunidad lingüística, pero que podrían haberlo sido. En este sentido, los poemas de Girondo recuperan y traen al presente resonancias de un pasado imposibles de hallar en el pasado, sino en el futuro- presente que habilita el poema. Puede sonar a paradoja: ¿cómo es posible recuperar lo que no ha sido?. Es la tarea de poetas, aquel que tiene la visión, la intuición y ejerce un descollante trabajo sobre el lenguaje.

No hay un solo verso en este poema que no incorpore formas nuevas que aparecen en contacto con otras, como pronombres posesivos, conjunciones, preposiciones y adverbios, palabras sin lexema (las que no pueden generar otras palabras, solo tienen desinencias de género y número) que no están alteradas. Entonces, las renovaciones de Girondo pasan por las clases de palabras que tienen lexema (sustantivo, verbo y adjetivo). Esta selección, sobre qué clase de palabras modificar ( y subvertir) dice algo acerca de la forma de jerarquizar y usar el lenguaje en cuanto sistema.
El poema parece decir que el sentido de un texto puede sostenerse y construirse a partir de las clases de palabras que son entendidas por la gramática como clases secundarias y “sincategoremáticos”, es decir, significan de acuerdo con el uso que hace el hablante de ellas en sus discursos y están a disposición de todos los usuarios del sistema, para referir una instancia de enunciación particular; hay en la propuesta del autor una nueva lectura sobre la capacidad de “depositar” buena parte del significado y sentido de un texto en esas zonas ampliamente disponibles del sistema, capaces de llenarse y vaciarse de significado y referentes, según las circunstancias.

Esta propuesta poética exacerba la idea de tránsito del significado, lleva hasta un límite estrecho el poder que tienen ciertas formas con función deíctica y anafórica para construir el sentido. Esas formas son el resguardo, el reaseguro, que permite que el texto pueda ser leído e interpretado; son parte del andamiaje del poema que justamente se sostiene a partir de una zona “débil”, si se piensa en la subjetividad egocéntrica que son capaces de inscribir [3].

Dijimos que este poema desea generar extrañamiento sobre una situación amorosa tradicional. ¿Cuál? La del ingreso de la luz en el Universo, la de la llegada del Eros primigenio, que como bien explica Jean- Pierre Vernant “no es el mismo que aparecerá más adelante al existir hombres y mujeres, machos y hembras” (p. 17) [4]. Este Eros “implica un impulso en el universo”, permite que de la Tierra, sin necesidad de aparearse con nadie, surjan los seres que estaban en las profundidades: lo que estaba en la oscuridad sale a la luz. Como las formas lingüísticas (yo, mi) que dan cuenta de una subjetividad a partir de las huellas que deja en el enunciado, subjetividad que nunca es abordada ni recuperada en forma completa, pero de la que puede saberse algo solamente a partir de sus “lastres”, de aquellas marcas que va dejando. Hay, entonces, un diálogo entre el relato del Eros primigenio, capaz de hacer surgir individualidades, de recortar cuerpos, subjetividades, y la capacidad de algunas formas lingüísticas para separar y construir una subjetividad: así como Eros ruptura a Gea, del mismo modo esas palabras rompen, quiebran y separan los contornos de una masa textual.

El relato del Eros primigenio, que explica como dijimos, el surgimiento de los seres en el universo, se recupera en el poema del autor argentino a partir de una conjunción de historias míticas donde se ofrece una lectura muy particular de ellos. El poema parece activar la idea de que así como el Eros primigenio posibilitó la salida hacia la luz de los seres que estaban contenidos en la tierra, en tiempos más actuales ese mismo gesto se produce ante el Eros amoroso que implica la cópula, la relación sexual y erótica, vivenciada también como salida hacia la luz. El encuentro amoroso entre los diferentes sexos emularía la soledad del origen, la potencia creadora, la distribución de los poderes y del espacio cósmico. Ya que es imposible vivir en el origen, cada encuentro erótico entre los sexos ritualizaría_ y por lo tanto traería al presente_ una escena primitiva. Ya no hay Eros primigenio, pero algo de él vibra en nosotros cuando compartimos los goces de los encuentros amorosos.
Analicemos ahora algunas construcciones linguísticas, esas que se renuevan [5]:

— “ enlucielabisma” es una forma construida a partir de fragmentos de otras, es una composición. En este caso podría reconocerse “en”, “lu”, “ciel/ cielo”, “abisma”; de ella se deriva la lectura de “en lu el cielo abisma”, pero al formar parte de una sola forma el espacio que media entre las palabras desaparece, tal vez del mismo modo en que desaparece el espacio, la diferencia, en la experiencia que refiere el poema, entre “lu”, el “cielo” y el “abismo”, con lo cual se asistiría a la creación de una realidad sin referencia concreta( Frege); esa nueva materia se construye a partir de la ya existente, pero su combinación es la que genera la creación de algo nuevo;

—“lu” (luz), aquí se apocopa una forma que en este caso recuerda el nombre propio Lulú. También se abren asociaciones con el intelecto y la inspiración, para las cuales el símbolo de la luz ha sido muy recurrente;
— “venusafrodea”, en esta forma se yuxtaponen nombres de diosas del amor y la estructura se corresponde con la clase de palabra verbo. De este modo, los nombres_ “Venus”, “Afrodita”_ se verbalizan e indicarían una acción o proceso que promueve un modo de amar característico de las diosas: derroche, sensualidad, belleza armoniosa, donde ambos paradigmas, el dionisíaco y el apolíneo convergen;

—“Lumía”, aquí se observa una yuxtaposición, la del nombre apocopado (Lu) y el pronombre posesivo (mía). Una lectura posible: la forma en que se construye el nombre del otro, del tú del poema, está asociada a la marca o huella que deja en el mismo el sujeto que lo nombra: “mía” solo es posible desde un “yo”, así el nombre ajeno a ese “yo” lo recupera y también lo nombra; la estrategia consiste, entonces, en construir una forma que contenga, a su vez, el nombre propio (mayúscula) ligado a una huella de quien lo nombra. Tal vez, una estrategia lingüística_ y poética_ para decir algo de la cópula.

—”luar”, consiste en la verbalización de un nombre (“lu”), a partir de la yuxtaposición de -ar, terminación de los verbos de 1ª conj.; se podría interpretar que el tú del poema nominado “Lu/lu” tiene como atributo la acción, personalísima, de “luar”.

— “pez hada” corresponde a la construcción de formas compuestas sintagmáticas a partir de un núcleo recurrente: hay una serie conocida con “pez”: pez espada, pez volador, pero no “pez hada”, que por otra parte recuerda mucho a las sirenas, y esta interpretación estaría habilitada porque en el poema se incluye el mundo mítico y aparece declarado: “mi mito”; por lo tanto estas formas nuevas que el poeta crea dan cuenta de realidades no codificadas por el lenguaje, que sirven para construir otras; en este sentido el poema está “pariendo”, como Gea, mediante el Eros primigenio, un mundo discursivo nuevo;

— “luvisita” corresponde al proceso de derivación que genera diminutivos, en este caso, seguramente, con matiz afectivo, que también sirve para dar cuenta del modo en que se construye la subjetividad;

— “golocidalove” es otra composición, pero de formas con lexemas de la lengua española y la inglesa_ recurso que tal vez pueda instalar parte de la zona lúdica en el poema, pero también alentar la idea de ciertos términos internacionalizados, que en realidad van dejando de ser propios de una única lengua.

Estas son algunas operaciones que el poema hace sobre el lenguaje para extrañarlo. El tema, sin embargo, es muy clásico en la poesía, se trata del encuentro amoroso, de la experiencia física y espiritual que conlleva el surgimiento del amor y la atracción entre los seres.
Un verso del poema de Girondo confirma, especialmente, esta idea:
“ sus erospsiquisedas sus decúbitos lianas y dermiferios limbos y/ gormullos…”

Se observa nuevamente el intento de reunir en un forma: “erospsiquisedas” a dos amantes clásicos: Eros y Psiquis, pero el sufijo transforma los nombres propios en comunes, y tal vez pueda entenderse como colectivo ( semejante al caso de arboledas). Pero también podría leerse “eros”, “psiqui”, “se”, “das”. El poema habilita todas estas lecturas porque el léxico general se construye con estos procedimientos y la ruptura solo se advierte si se conoce el modo de proceder del sistema.
En el verso anterior están presente las “lianas” que recuerdan las ramas del árbol, que como se sabe envolvieron a Diana cuando intentaba huir de Apolo. Ambas diosas, Venus y Diana, reunidas en sus ambientes convencionales_ “lianas” para Diana, “limbos” para Venus_ dan cuenta, completan, la experiencia amorosa: atracción, deseo/ rechazo, soledad.

Otro verso recupera el contexto sobre el nacimiento de Venus:
“mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio”
Las expresiones “vértigo de galaxias” y “semen” traen resonancias del mundo mítico si se piensa en la castración de Urano; de la espuma marina que rodea el miembro viril de Urano cuando cae al Ponto surge Afrodita, diosa de la hermosura asociada con la Venus romana (o más precisamente siciliana). Esta “Lu”, a la que parece estar dedicado el poema, es heredera de una estirpe ancestral de mujeres bellas. El verso siguiente:
“mi lubella lusola”
sintetiza esta idea, “lu” es bella pero además está sola: “lusola”, como todas las diosas del Olimpo_ y también de otras culturas.

El poema, como puede verse, está construido con el campo léxico de la mitología clásica y sus historias, pero además incorpora elementos de otras tradiciones, asociadas a Oriente (“nirvana”). De todas formas, tanto los elementos de la tradición occidental, que son más cuantiosos, como los de la oriental, tienden hacia la elevación, hacia el espacio alado, celestial, y manifiestan mucha vitalidad; tal vez, parte de esa vitalidad, efecto del lenguaje, provenga del adjetivo posesivo “mi” que se reitera, prácticamente al inicio de cada verso, donde se observa la insistencia del sujeto de la enunciación por apropiarse de “Lu” y por intermedio de ella, de toda la estirpe de mujeres capaces de hacer ascender a sus enamorados hasta el reino celestial del amor. Y en este aspecto, el poema brinda homenaje a la tradición del cual es heredero y se rinde a sus pies, como a los de Lu.
El verso final del poema:
“lumía”
invierte el orden de las palabras con respecto al primero, “Mi Lu”, y ese gesto muestra la creación de una nueva realidad, producto de un proceso de gestación discursiva a disposición, ahora, del universo lingüístico, poético, de quien decide nombrar.
Para finalizar y con el deseo de explicitar la diferencia de registro entre “Mi lumía” y los otros poemas de En la masmédula citamos los versos finales de “Cansancio”, donde puede leerse el hastío, la repulsa y la negativa del poeta a repetir y consumar el acto de nombrar cuando las formas del lenguaje ya no nombran, ya no instalan ninguna presencia:

y de los intimísimos remimos y recaricias de la
lengua
y de sus desgastados páramos vocablos y
reconjugaciones y recópulas
y sus remuertas reglas y necrópolis de
estupefactas palabras
simplemente cansado del cansancio
del harto tenso extenso entrenamiento al
engusanamiento
y al silencio

Estos versos pueden leerse como una declaración de principios estéticos: la escritura poética es la escritura de la imposibilidad de la palabra, no es una escritura tranquilizadora, pedagógica, sino, como planteó Néstor Perlongher, se trata de evocar una pérdida irremediable, un enigma que no puede ser nombrado. “Mi lumía” constituye una frontera, un punto de inflexión, cierto permiso, dentro de esta estética. Es la imagen del Éter que encarna la luminosidad absoluta (Vernant), adonde no llega la oscuridad, “es una luz extraordinariamente viva, jamás maculada por sombra alguna”. Por eso “Mi lumía” es comprensible en este corpus de poemas, porque representa la posibilidad de recuperar el cielo, lugar donde no acontece la alternancia, es el sonido del orden significante que el poeta escritor desea conservan en su silencio.

Ese silencio del vacío es necesario y nuclear para que la escritura tenga lugar en sus contornos, para que todo pueda ser nombrado otra vez, desde y hacia los extremos del silencio. Estas tensiones del idioma que hemos observado constituyen una embestida contra la gramática, el diccionario y las reglas, contra las palabras que son siempre del Otro, ese Otro que decide lo que podemos decir. Ante esa hegemonía de los poderes de la nombradía los poemas de Girondo responden con otra arbitrariedad creando un nuevo cuerpo, también construido con palabras y restos del mundo. El resto que selecciona, la excepción, es “Mi lumía”, único espacio textual que se aparta del gesto predominante, el insulto, y no casualmente rinde homenaje al ideal de belleza grecolatino.

Notas
[1] El poema “Mi Lumía” y los versos de “Cansancio” fueron extraídos de Obras de Oliverio Girondo en la edición de Losado de 1993.
[2] Para el estudio y comprensión del denominado “período de las vanguardias artísticas” sigo a Hugo Verani en Las vanguardias literarias en Hispanoamérica (manifiestos, proclamas y otros escritos).
[3] Los recorridos teóricos sobre enunciación están tomados de Emile Benveniste en Problemas de lingüística general.
[4] Jean-Pierre Vernant: Erase una vez...el universo, los dioses, los hombres, México, FCE, 1999. Todas las referencias a esta obra para por la presente edición.
[5] Para el análisis y abordaje de formas léxicas se siguen los planteos de los estudios de Nora Múgica en Léxico. Cuestiones de forma y de significado y de Mervyn Lang en Formación de palabras en español. Morfología derivativa productiva en el léxico moderno.

Bibliografía
Benveniste, Emile: Problemas de lingüística general, México, siglo XXI, 1982.
Girondo, Oliverio: En la masmédula en Obras de Oliverio Girondo, Buenos Aires, Losada, 1993.
Lang, Mervyn F.: Formación de palabras en español. Morfología derivativa productiva en el léxico moderno, Madrid, Ediciones Cátedra, 2002.
Múgica, Nora: Léxico. Cuestiones de forma y de significado, Argentina, Centro de Estudios de Lingüística Teórica, Facultad de Humanidades y Arte, Universidad, Nacional de Rosario, 2003.
Verani, Hugo: Las vanguardias literarias en Hispanoamérica (manifiestos, proclamas y otros escritos), México, FCE, 1995.
Vernant, Jean-Pierre: Erase una vez...el universo, los dioses, los hombres, México, FCE, 1999.

© Julia Inés Muzzopappa 2007
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero35/milumia.html

FIguras Retóricas

Figuras Retóricas


:Entendemos por figura retórica toda modificación del uso  normal  y corriente del lenguaje; para que dicha modificación se considere realmente como una figura retórica debe obedecer al propósito de alcanzar una expresión innovadora y atra­yente. Las figuras aparecen, sobre todo, en el ám­bi­to del lenguaje literario, lo cual no significa que sólo podamos encon­trarlas en él. Tanto en el uso cotidiano como en los distintos lenguajes especializa­dos es posible hallar un inventario rico y variado de figuras; al­gunas de ellas se uti­lizan casi inconsciente­mente; otras son deliberadas, y responden a los más diversos propósitos: la persuasión (en el mun­do de la publicidad), la necesi­dad de captar rápidamente la atención del lector y de saber mantener­la (en el periodismo), el afán de crear un efecto estético (en la literatura), etc. 



ALITERACIÓN: consiste  en repetir sonidos a lo largo de una misma frase. Su objetivo es conseguir un efecto lírico sonoro. Se usa especialmente en los trabalenguas.
a.       En el silencio solo se escuchaba
Un susurro de abejas que sonaba
b.       Mi mamá me mima.
c.        A las aladas almas de las rosas.
d.       Canción Atrévete
e.        El ruido con que rueda la ronca tempestad
f.        Lucía lucía una mínima traslúcida bata blanca.
g.        María Chucena…


ALEGORÍA: consiste en representar una idea figuradamente. Puede estar compuesta de una sucesión de imágenes metafóricas que representa un pensamiento más complejo.
a.  Cuando se abre en la mañana
Roja como sangre está
El rocío no la toca
Porque se teme quemar.
Abierta en el mediodía
Es dura como el coral
El sol se asoma a los vidrios
Para verla relumbrar.
Cuando en las ramas empiezan
Los pájaros a cantar
Y se desmaya la tarde
En las violetas del mar
Se pone blanca con blanco
De una mejilla de sal
Y cuando toca la noche
Blanco como cuerno de metal
Y las estrellan avanzan
Mientras los aires se van
En la raya de lo oscuro
Se comienza a deshojar.
b.        Sé como el grano de trigo
Que cae en tierra y desaparece
Aunque te duela la muerte de hoy
Mira la espiga que crece

ANÁFORA: consiste en repetir una palabra o conjunto de palabras al comienzo del verso:
a.       La niña no ríe. La niña no llora.
b.       Canción de Gilda: Paisaje
c.        Han venido
Invaden la sangre
Han venido
A incendiar la edad del sueño.


ANTÍTESIS: consiste en emplear dos versos en cada uno  de los cuales se expresan ideas de significación opuesta o contraria.
a.       Eres como la rosa de Alejandría
Que se abre de noche
Se cierra de día
b.       Los niños van por el sol
Y las niñas por la luna
c.        Todos van a caballo
Él a pie.
d.       Cómo se pasa la vida
Cómo se viene la muerte.


EUFEMISMO: es decir algo desagradable, vulgar o crudo mediante el uso de palabras bellas o menos ofensivas:
a.       Interrupción voluntaria del embarazo.
b.       Amante de lo ajeno.
c.        Una mujer de vida alegre/ una mujer de moral relajada


HIPÉRBATON: consiste en alterar el orden lógico de la frase.
a.       Esta mañana, los niños del barrio alegremente en la plaza juegan
b.       Mi casa a unos pasos queda
c.        Difícil de ver el futuro es


HIPÉRBOLE: consiste en exagerar un aspecto de la realidad.
a.       Cállate que todo el mundo te va a escuchar.
b.       Le dio un millón de besos.
c.        El secreto es mirar la rosa hasta pulverizarla.
d.       Lo quiero con la sangre, con el hueso,
con el ojo que mira y el aliento,
con la frente que inclina el pensamiento,
con este corazón caliente y preso


METÁFORA: son expresiones cuyo significado es simbólico o figurado. Supone una relación imaginaria entre dos elementos. Ejemplos cotidianos: “hay que levantar el país”, “ideas brillantes”, “liquidación de precios”, “se le cae la cara de vergüenza”, “hizo correr la noticia”, “luna de miel”, “boca de tormenta”, “no tiene cerebro”, “ojo de buey”, “se pide mano dura”, “le comieron la lengua los ratones”. Otros ejemplos: “tus dientes son perlas”, “tus ojos son palomas”, “Cabello de oro”, “agua de oro”. “yo me visto de cenizas”


PERSONIFICACIÓN: consiste en atribuir cualidades propias de seres animados y corpóreos a otros inanimados o abstractos; o acciones o cualidades humanas a seres que no lo son, dándoles vida propia. Es un recurso muy utilizado en fábulas y cuentos infantiles.
a.       Las estrellas nos miraban.
b.       Las paredes oyen.
c.        El tren tose asmáticamente.
d.       El auto se quejaba.
e.        El llanto de la guitarra.
f.        La muerte se posa desnuda
g.        Las palabras se suicidan.
h.       La tarde abandonada gime deshecha en lluvia


COSIFICACIÓN: es atribuir cualidades inanimadas a seres animados o atribuir a sustantivos abstractos cualidades concretas:
a.       Arrojar palabras hacia el cielo
b.       Palabras donde poder sentarnos y sonreír.
c.        Del cielo caen recuerdos y entran por la ventana


OXÍMORON: es la conjunción de ideas contrarias:
a.       Silencio ensordecedor
b.       Este amor con que odio
c.        Hablamos nuestro silencio
d.       Muerto en vida


SINÉCDOQUE: consiste en mencionar la parte aludiendo al todo:
a.       Quedó sola con cuatro bocas que alimentar
b.       Caminaban unos senos por la calle.


JITANJÁFORA: consiste en inventar palabras.
a.       Canto negro de Nicolás Guillen
¡Yambambó, yambambé!
Repica el congo solongo,
repica el negro bien negro
congo solongo del Songo
baila yambó sobre un pie.

Mamatomba,
serembé cuserembá.

El negro canta y se ajuna,
el negro se ajuna y canta
el negro canta y se va
Acuememe serembó.
                               aé;
                              yambó
                              aé.
Tamba, tamba, tamba, tamba
tamba del negro que tumban:
tumba del negro, caramba
caramba,  que el negro tumba:
¡yamba, yambó, yambambé!
b.       La canción Aserejé:
Aserejé ja de je
de jebe tu de jebere
seibiunouva majavi
an de bugui an de güididípi
Aserejé ja de je
de jebe tu de jebere
seibiunouva majavi
an de bugui an de güididípi
Aserejé ja de je
de jebe tu de jebere
seibiunouva majavi
an de bugui an de güididípi

REPETICIÓN: consiste en repetir palabras, frases.


ENUMERACIÓN: consiste en enumerar cualidades, sustantivos o acciones.


PARALELISMO: consiste en la semejanza sintáctica de los versos:
a.       Tu frente serena y firme
Tu risa suave y callada


COMPARACIÓN: expresa relación de semejanza entre dos elementos mediante el nexo  como o expresiones como se asemeja a, es parecido a.



                                                               

POEMASSSSSSSSSSSSSSSSSSSS


POEMASSSSSSSSS


CANTO VII

Al aia aia
ia ia ia aia ui
Tralalí
Lali lalá

Aruaru
         urulario
Lalilá
Rimbibolam lam lam
Uiaya zollonario
                         lalilá

Monlutrella monluztrella
                                       lalolú
Montresol y mandotrina
Ai ai
          Montesur en lasurido

          Montesol
Lusponsedo solinario
Aururaro ulisamento lalilá
Ylarca murllonía
Hormajauma marijauda

Mitradente
Mitrapausa
Mitralonga
Matrisola
                   matriola

Olamina olasica lalilá
Isonauta
Olandera uruaro
Ia ia campanuso compasedo

Tralalá
Aí ai mareciente y eternauta
Redontella tallerendo lucenario
Ia ia
Laribamba
Larimbambamplanerella

Laribambamositerella
Leiramombaririlanla
                                lirilam
Ai i a
Temporía

Ai ai aia
Ululayu
            lulayu
                      layu yu
Ululayu

            ulayu
                     ayu yu
Lunatando
Sensorida e infimento
Ululayo ululamento

Plegasuena
Cantasorio ululaciente
Oraneva yu yu yo
Tempovío
Infilero e infinauta zurrosía

Jaurinario ururayú
Montañendo oraranía
Arorasía ululacente
Semperiva
                    ivarisa tarirá

Campanudio lalalí
                             Auriciento auronida
Lalalí
          Io ia
iiio

Ai a i a a i i i i o ia

COPLA

¿Qué tienen, niña, tus labios,
que cada vez que los miro
siento con sorpresa grande
que se me estiran los míos.

Estanislao del Campo


EL AMOR

Es llorar y es gozar; rabia y ternura
delirio que a prudencia se parece,
una hoguera encendida que más crece
mientras más se resiste a la bravura.
Un amante es enfermo que no cura,
pero con sus mismas llagas se envanece,
la soledad le agrada y le entristece.
El tiempo es corto y largo, tarda y dura
se halla solo en la estancia concurrida;
si se le habla responde fastidiado,
no hay cosa que no vea parecida
al objeto que causa su cuidado.
¿Qué es el amor, se pregunta? Yo concluyo:
vivir un alma en cuerpo que no es tuyo.

Juan Crisóstomo Lafinur


MODERNA

Yo danzaré en la alfombra de verdura,
ten pronto el vino en el cristal sonoro,
nos beberemos el licor de oro
celebrando la noche y su frescura.

Yo danzaré como tierra pura,
como la tierra yo seré un tesoro,
y en darme pura no hallaré desdoro,
que darse es una forma de la Altura.

Yo danzaré para que todo olvides
y habré de darte la embriaguez que pides
hasta que Venus pase por los cielos.

Más algo acaso te será escondido,
que pagana de un siglo empobrecido
no dejaré caer todos los velos.

Alfonsina Storni


BALAÚA

De oleaje tú de entrega de redivivas muertes
en el la maramor
plenamente amada
tu néctar piel de pétalo desnuda
tus bipanales senos de suave plenaluna
con su eromiel y zumbos y ritmos y mareas
tus tús y más que tús
tan eco de eco mío
y llamarada suya de la muy sacra cripta mía tuya
dame tu balaúa.

Oliverio Girando


CUERPO

Como pájaro que es,
mi dedo tiene un nido
en el puntito de hierba
de tu lunar escondido.

Corretea por tus brazos
pica tu labio florido,
y silba de un seno a otro
la dicha de su silbido.

Agua tiene en el hoyuelo
de tu botoncito hundido.

José Pedroni


TANKAS I

Alto en la cumbre
todo el jardín es luna,
luna de oro.
Más precioso es el roce
de tu boca en la sombra.

Jorge Luis Borges


AMANTES

una flor
        no lejos de la noche
        mi cuerpo mudo
se abre
    a la delicada urgencia del rocío.

Alejandra Pizarnik


LA ERÓTICA
(fragmento)

Tuve un segundo encuentro en el Tuyú
junto al mar que bramaba como un toro
y en cierto mediodía de salitre.
Acostado en las algas vi al Amor
doble y uno en su forma de andrógino admirable:
la parte del Varón (crines y bronces)
y la de la Mujer (plumas y rosas)
buscaban la unidad en un abrazo
de dos metales puestos en crisol.
Y digo que, a mi vista, la región de la hembra
se iba trocando en la región del macho
y la del macho en la de la mujer,
las crines y las plumas en fusión,
los bronces y las rosas confundidos,
hasta no ser ni el macho ni la hembra,
sino los dos en uno y en ninguno.
Con el primer encuentro se puede hablar de Amor:
con el segundo nace la Erótica infinita.

Leopoldo Marechal


El amor es un asunto de entrañas. Un vértigo sagrado
en el follaje glandular.

Cuando un pecho calza en otro pecho,
cuando una mirada entra milenariamente en otra
todo el universo se ajusta.

Entonces la gloria es una cama
unas sábanas que tienden el misterio.

Leda Valladares


CEREMONIA RECURRENTE

El animal totémico con sus uñas de luz,
los ojos que junta la oscuridad debajo de la cama,
el ritmo misterioso de tu respiración, la sombra
que tu sudor dibuja en el olfato ,el día ya inminente.
Entonces me enderezo, todavía batido por las aguas
del sueño,
vuelvo de un continente a medias ciego
donde también estabas tú pero eras otra,
y cuando te consulto con la boca y los dedos, recorro
el horizonte de tus flancos
(dulcemente te enojas, quieres seguir durmiendo, me dices
bruto y tonto,
te debates riendo, no te dejas tomar pero ya es tarde,
un fuego
de piel y de azabache, las figuras del sueño)
el animal totémico a los pies de la hoguera
con sus uñas de luz y sus alas de almizcle.

Y después despertamos y es domingo y febrero.

Julio Cortázar


ORACIÓN

Habítame, penétrame.
Sea tu sangre una con mi sangre.
Tu boca entre mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar...
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.

Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.

Juan Gelman

Decidme, dama graciosa,
qué es cosa y cosa.

Decid qué es aquello tieso
con dos limones al cabo,
barbado a guisa de nabo,
blando y duro como hueso;
de corajudo y travieso
lloraba leche sabrosa:
¿qué es cosa y cosa?

¿Qué es aquello que se lanza
por las riberas del Júcar?
Parece caña de azúcar,
aunque da botes de lanza;
hiere, sin tomar venganza
de la parte querellosa;
¿qué es cosa y cosa?

Aquel ojal que está hecho
junto de Fuenterrabía,
digáisme, señora mía:
¿cómo es ancho siendo estrecho?
Y ¿por qué, mirando al techo,
es su fruta más sabrosa?
¿qué es cosa y cosa?

¿Por qué vuela pico a viento,
y sin comer hace papo?
¿Por qué, cuanto más le atapo,
más se abre de contento?
Y, si es tintero de asiento,
¿cómo bulle y no reposa?
¿qué es cosa y cosa?


Atribuido con escasas pruebas a Góngora. Finales siglo XVI.


SAFO

Un igual a los dioses me parece
el hombre aquel que frente a ti se sienta
de cerca y cuando dulcemente hablas
te escucha, y cuando ríes
seductora. Esto -no hay duda- hace
mi corazón volcar dentro del pecho.
Miro hacia ti un instante y de mi voz
ni un hilo ya me acude,
la lengua quede inerte y un sutil
fuego bajo la peil fluye ligero
y con mis ojos nada alcanzo a ver
y zumban mis oídos;
me desborda el sudor, toda me invade
un temblor, y más pálida me vuelvo
que la hierba. No falta -me parece-
mucho para estar muerta.



CATULO

Gorrioncito, joya de mi pequeña,
con quien juega, al que resguarda en el seno,
al que suele dar la yema del dedo
y le incita desgarrados mordiscos:
cuando a mi deseo resplandeciente
le place tornarse alegre y aliviarse
de sus cuitas, para aplacar su ardor,
¡cuánto me gustaría, como hace ella,
jugar contigo y desterrar las penas
lejos de mi triste ánimo!
Me es tan grato como a la niña el fruto
doradito que soltó el ceñidor
que tanto tiempo permaneció atado.



RAFAEL ALBERTI

Por allí hondo, una humedad ardiente;
blando, un calor oscuro el que allí hervía;
sofocado anhelar el que se hundía,
doblándose y muriendo largamente.

Labios en labios que no ataca diente
lengua en garganta que se corta, umbría;
áspero alrededor, fiera porfía
por morder lo imposible de la fuente.

Fiera porfía, ya que ni a la hembra
más hembra ni al varón más varón dieron
otra cumbre que ser sembrado y siembra,

pues lo demás, ¡Oh cuerpos desvelados!
son fulgores que al alba se perdieron
en un súbito arder, desesperados.



VICENTE ALEXAINDRE

No me digas que esta noche tu presencia murmurada,
tu casi invisible presencia,
de tan rumorosa que me eres,
de tan silenciosa y sonreída que esta noche te siento.
Aquí, tendida a mi lado,
como casi una nota musical suspendida;
en medio del silencio de la noche,
cuando nadie sospecha tu presencia, una luz
que silenciosa, que adelgazadamente ha irrumpido.

Dime. Callemos... ¿Qué es el amor? Vivirnos.
Vivirnos día a día. Son años, Son un minuto. Son el inmóvil
discurrir de la vida.
Quietos,
vemos pasar el tiempo. Corriente
parada, paradísima, milagrosa, donde tú estás eternamente juvenil.
mientras yo te contemplo, yo me vivo, trabajo,
amaso mi vida contra aquello que pasa. Soy lo que pasa.
Pero no paso, abrazado
a ti, a tu estar, a tu sonreír, a tu existir sin medida.
Oh silencio suspenso donde milagrosamente una nota resuena.
Una gota de agua que en la oscuridad nunca cede,
nunca cae, y en la cueva indecible misteriosamente brilla.
Brillo, vida, amor mío, presente continuo que en la cueva
del amor me recrea.
Oigo fuera los tiempos. Oigo el embate cruel de las
amontonadas espumas,
y siento aquí el aire parado, el frío delgado del aire inmóvil
de la cueva sublime,
y allí tú, delicada perla que por siglos viniste,
gota mirífica donde con el solo brillo interior
interminablemente resplandeces.

Carne, alma mía, verdad concreta, cuerpo precioso.
Clara tú, clara siempre, que a mí dadivosamente has sido pronunciable.
Pronunciarte, decirte, con tu bulto adorarte,
montón real, continuamente vivido como una verdad
confesada.
Mi confesión, mi dulce ser, mi dulce estar, mi vida sola,
tú, mi perpetua manifestación hasta el fin de mi vida.



RAFAEL ALBERTI

Rubios, pulidos senos de Amaranta,
por una lengua de lebrel limados.
Pórticos de limones, desviados
por el canal que asciende a tu garganta.

Rojo, un puente de rizos se adelanta
e incendia tus marfiles ondulados.
Muerde, heridor, tus dientes desangrados,
y corvo, en vilo, al viento te levanta.

La soledad, dormida en la espesura,
calza su pie de céfiro y desciende
del olmo alto al mar de la llanura.

Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,
y gladiadora, como un ascua impura,
entre Amaranta y su amador se tiende.



MIGUEL HERNANDEZ

¿Qué exaltaré en la tierra que no sea algo tuyo?
A mi lecho de ausente me echo como a una cruz
de solitarias lunas del deseo, y exalto
la orilla de tu vientre.

Clavellina del valle que provocan tus piernas.
Granada que ha rasgado de plenitud su boca.
Trémula zarzamora suavemente dentada
donde vivo arrojado.

Arrojado y fugaz como el pez generoso,
ansioso de que el agua, la lenta acción del agua
lo devaste: sepulte su decisión eléctrica
de fértiles relámpagos.

Aún me estremece el choque primero de los dos;
cuando hicimos pedazos la luna a dentelladas,
impulsamos las sábanas a un abril de amapolas,
nos inspiraba el mar.

Soto que atrae, umbría de vello casi en llamas,
dentellada tenaz que siento en lo más hondo,
vertiginoso abismo que me recoge, loco
de la lúcida muerte.

Túnel por el que a ciegas me aferro a tus entrañas.
Recóndito lucero tras una madreselva
hacia donde la espuma se agolpa, arrebatada
del íntimo destino.

En ti tiene el oasis su más ansiado huerto:
el clavel y el jazmín se entrelazan, se ahogan.
De ti son tantos siglos de muerte, de locura
como te han sucedido.

Corazón de la tierra, centro del universo,
todo se atorbellina, con afán de satélite
en torno a ti, pupila del sol que te entreabres
en la flor del manzano.

Ventana que da al mar, a una diáfana muerte
cada vez más profunda, más azul y anchurosa.
Su hálito de infinito propaga los espacios
entre tú y yo y el fuego.

Trágame, leve hoyo donde avanzo y me entierro.
La losa que me cubra sea tu vientre leve,
la madera tu carne, la bóveda tu ombligo,
la eternidad la orilla.

En ti me precipito como en la inmensidad
de un mediodía claro de sangre submarina,
mientras el delirante hoyo se hunde en el mar,
y el clamor se hace hombre.

Por ti logro en tu centro la libertad del astro.
En ti nos acoplamos como dos eslabones,
tú poseedora y yo. Y así somos cadena:
mortalmente abrazados.



VICENTE HUIDOBRO

Y Adán abrazó a EVA
Y al estrecharla entre sus brazos
Creyó que abrazaba toda la tierra.
Y allí, en medio de los campos,
Debajo de las ramas,
En pleno contacto con la tierra se juntaron
Sus cuerpos y sus almas,
Y Eva sintió que rugían
De placer sus entrañas
Cuando Adán afiebrado vertía
En ella el germen de la vida.
¡Oh instante solemne y profundo!
Instante supremo
Más grande que todo el universo
¡Oh apertura del amor en el mundo!



FEDERICO GARCÍA LORCA

Lucía Martínez.
Umbría de seda roja.
Tus muslos como la tarde
van de la luz a la sombra.

Los azabaches recónditos
oscurecen tus magnolias.
Aquí estoy, Lucía Martínez.
Vengo a consumir tu boca

y arrastrarte del cabello
en madrugada de conchas.
Porque quiero, y porque puedo.
Umbría de seda roja.



JUAN RAMÓN JIMENEZ

Cuando huía, en un vuelo de tocas trastornada,
de la impetuosa voluntad de mi deseo,
se refugiaba en un rincón, como una gata…
pero sus uñas eran más dulces que mis besos…
se le venía el velo hasta los ojos mágicos;
surgían leves rizos del cortado cabello,
rizos que descubrían un jardín imprevisto,
¡aquellos rizos de oro en los ojos inmensos!
Y en la proximidad ardiente del placer de su carne

Me incendiaba el olor de todos sus secretos,
aquel olor más fuerte para mí…y para ella…
¡que el olor de los lirios y el olor del incienso!



MIGUEL HERNANDEZ

El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.

El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada.
Fueron pétreos los labios.

El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse
murieron en los brazos.

Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.



CATULO

Cinta abismal
es tu lengua
acierto de vigilia
dejándose llevar
por el lascivo
inquieto
travieso
viento moreno
de mis muslos
Hebra de agua tibia
descubriendo
mis pechos despiertos
piruetea con la gana
que el espejo refleja
en una marejada
de pulsos agitados
Lápiz de filo diligente
perfilando mi abertura
que se explaya
enardece
y grita
soltando su vena
salpicando los sentidos
Voluntad de labios
sometiendo
labios a su voluntad
Anzuelo que pesca
sujeta
y
vuela
con mi carne
al punto preciso
donde el resuello
dice
que termina
y
la quietud
clama
por nacer.



NICOLÁS GUILLÉN

La tarde abandonada gime deshecha en lluvia.
Del cielo caen recuerdos y entran por la ventana.
Duros suspiros rotos, quimeras lastimadas.
Lentamente va viniendo tu cuerpo.
Llegan tus manos en su órbita
de aguardiente de caña;
tus pies de lento azúcar quemados por la danza,
y tus muslos, tenazas del espasmo,
y tu boca, sustancia
comestible y tu cintura
de abierto caramelo.
Llegan tus brazos de oro, tus dientes sanguinarios;
de pronto entran tus ojos traicionados;
tu piel tendida, preparada
para la siesta:
tu olor a selva repentina; tu garganta
gritando –no sé, me lo imagino-, gimiendo
-no sé, me lo figuro-, quemándose- no sé, supongo, creo;
tu garganta profunda
retorciendo palabras prohibidas.
Un río de promesas
desciende de tu pelo,
se demora en tus senos,
cuaja al fin en un charco de melaza en tu vientre,
viola tu carne firme de nocturno secreto.
Carbón ardiente y piedra de horno
en esta tarde fría de lluvia y de silencio.



JUAN RAMÓN JIMENEZ

Vivo olvidado
de mi cuerpo.
Cuando miro la aurora,
confusamente lo recuerdo bello,
cual si estuviera
fuera de mí y muy lejos.

Más cuando tú me coges
me lo siento
todo,
duro, suave, dibujado, lleno,
y gozo de él en ti y en mí,
contigo, descubierto, en su secreto.



PORFIRIO BARBA JACOB

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.



PIERRE LOUYS

Como en mis entrañas
nunca habrá un dolor
sé tu el pequeñuelo
que busca el pezón



JORGE ROBLEDO ORTIZ

Para cantar tus senos,
imaginé la forma
de redondear dos veces la misma castidad.

Quisé cantar "el yunque
donde forjas la vida"
y todos mis sentidos llegaron a cantar.

Entonces me di cuenta
de que el poema estaba
en el límite exacto del pecado mortal.



FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO

El tigre macho roza su lujuria
sobre la hembra que la espalda arquea,
su vientre sobre el lomo se recrea,
muerde la nuca en controlada furia.

Así quiero asaltarte yo en el suelo,
adosando a tu espalda mi figura,
estrujando tus senos con ternura,
y entrando a tí, mordiéndote en el pelo.



TOMÁS DE IRIARTE

Con licencia, señora, de ese pelo
que en rubias ondas llega a la cintura,
y de esos ojos cuya travesura
ardor infunde al pecho más de hielo;

con licencia del talle, que es modelo
propuesto por Cupido a la hermosura,
y de esa grata voz cuya dulzura
de un alma enamorada es el consuelo,

juro que nada en tu persona he visto
como el culo que tienes, soberano,
grande, redondo, grueso, limpio, listo;

culo fresco, suavísimo, lozano;
culo, en fin, que nació, ¡fuego de Cristo!,
para el mismo Pontífice romano.



MIGUEL OSCAR MENASSA

Abre las piernas, amor mío.
Tu voz rozando mi cuello, mis pezones,
mi bajo vientre acongojado por el amor,
se cuela entre los pliegues de mi sexo,
húmedo y estremecido sexo del encuentro.
Abre las piernas, amor mío,
abre esas piernas, hembra mansa,
da un paso más, olvídate de ti.
El viento se detiene en el vértigo,
arranca mi piel en destellos de luz.
Cuando regreso, despeinada y maltrecha,
me sonríes desde la blancura de una página.
Abre las piernas, amor mío,
abre las piernas como para volar,
abre las piernas, amor mío,
demos un paso más…



GABRIELA MISTRAL

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.



VICENTE HUIDOBRO

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos
Se hace más alto el cielo en tu presencia
La tierra se prolonga de rosa en rosa
Y el aire se prolonga de paloma en paloma
Al irte dejas una estrella en tu sitio
Dejas caer tus luces como el barco que pasa
Mientras te sigue mi canto embrujado
Como una serpiente fiel y melancólica
Y tú vuelves la cabeza detrás de algún astro
¿Qué combate se libra en el espacio?
Esas lanzas de luz entre planetas
Reflejo de armaduras despiadadas
¿Qué estrella sanguinaria no quiere ceder el paso?
En dónde estás triste noctámbula
Dadora de infinito
Que pasea en el bosque de los sueños
Heme aquí perdido entre mares desiertos
Solo como la pluma que se cae de un pájaro en la noche
Heme aquí en una torre de frío
Abrigado del recuerdo de tus labios marítimos
Del recuerdo de tus complacencias y de tu cabellera
Luminosa y desatada como los ríos de montaña
¿Irías a ser ciega que Dios te dio esas manos?
Te pregunto otra vez
El arco de tus cejas tendido para las armas de los ojos
En la ofensiva alada vencedora segura con orgullos de flor
Te hablan por mí las piedras aporreadas
Te hablan por mí las olas de pájaros sin cielo
Te habla por mí el color de los paisajes sin viento
Te habla por mí el rebaño de ovejas taciturnas
Dormido en tu memoria
Te habla por mí el arroyo descubierto
La yerba sobreviviente atada a la aventura
Aventura de luz y sangre de horizonte
Sin más abrigo que una flor que se apaga
Si hay un poco de viento
Las llanuras se pierden bajo tu gracia frágil
Se pierde el mundo bajo tu andar visible
Pues todo es artificio cuando tú te presentas
Con tu luz peligrosa
Inocente armonía sin fatiga ni olvido
Elemento de lágrima que rueda hacia adentro
Construido de miedo altivo y de silencio
Haces dudar al tiempo
Y al cielo con instintos de infinito
Lejos de ti todo es mortal
Lanzas la agonía por la tierra humillada de noches
Sólo lo que piensa en ti tiene sabor a eternidad
He aquí tu estrella que pasa
Con tu respiración de fatigas lejanas
Con tus gestos y tu modo de andar
Con el espacio magnetizado que te saluda
Que nos separa con leguas de noche
Sin embargo te advierto que estamos cosidos
A la misma estrella
Estamos cosidos por la misma música tendida
De uno a otro
Por la misma sombra gigante agitada como árbol
Seamos ese pedazo de cielo
Ese trozo en que pasa la aventura misteriosa
La aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño
En vano tratarías de evadirte de mi voz
Y de saltar los muros de mis alabanzas
Estamos cosidos por la misma estrella
Estás atada al ruiseñor de las lunas
Que tiene un ritual sagrado en la garganta
Qué me importan los signos de la noche
Y la raíz y el eco funerario que tengan en mi pecho
Qué me importa el enigma luminoso
Los emblemas que alumbran el azar
Y esas islas que viajan por el caos sin destino a mis ojos
Qué me importa ese miedo de flor en el vacío
Qué me importa el nombre de la nada
El nombre del desierto infinito
O de la voluntad o del azar que representan
Y si en ese desierto cada estrella es un deseo de oasis
O banderas de presagio y de muerte
Y ese beso que hincha la proa de tus labios
Y esa sonrisa como un estandarte al frente de tu vida
Y ese secreto que dirige las mareas de tu pecho
Dormido a la sombra de tus senos
Si tú murieras
Las estrellas a pesar de su lámpara encendida
Perderían el camino
¿Qué sería del universo?



MIGUEL HERNANDEZ

Boca que arrastra mi boca:
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.
Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos fúlgidos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.

Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.

Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.

¡Cuánta boca enterrada,
sin boca, desenterramos!

Beso en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volverte a besar,
he de volver, hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.



FRANCISCO DE QUEVEDO

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo.



GONZALO ROJAS

Bello es dormir al lado de una mujer hermosa,
después de haberla conocido
hasta la saciedad. Bello es correr desnudo
tras ella, por el césped
de los sueños eróticos.

Pero es mejor velar, no sucumbir
a la hipnosis, gustar la lucha de las fieras
detrás de la maleza, con la oreja pegada
a la espalda olorosa,
la mano como víbora en los pechos
de la durmiente, oírla
respirar, olvidada de su cuerpo desnudo.

Después, llamar a su alma
y arrancarla un segundo de su rostro,
y tener la visión de lo que ha sido
mucho antes de dormir junto a mi sangre,
cuando erraba en el éter,
como un día de lluvia.

Y, aún más, decirle: "Ven,
sal de tu cuerpo. Vámonos de fuga.
Te llevaré en mis hombros, si me dices
que, después de gozarte y conocerte,
todavía eres tú, o eres la nada".

Bello es oír su voz: -"'Soy una parte
de ti, pero no soy
sino la emanación de tu locura,
la estrella del placer, nada más que el fulgor
de tu cuerpo en el mundo".

Todo es cosa de hundirse,
de caer hacia el fondo, como un árbol
parado en sus raíces, que cae, y nunca cesa
de caer hacia el fondo.



DINA POSADA

Es tu lengua
acierto de vigilia
dejándose llevar
por el lascivo
inquieto
travieso
viento moreno
de mis muslos

Hebra de agua tibia
descubriendo
mis pechos despiertos
piruetea con la gana
que el espejo refleja
en una marejada
de pulsos agitados

Lápiz de filo diligente
perfilando mi abertura
que se explaya
enardece
y grita
soltando su vena
salpicando los sentidos

Voluntad de labios
sometiendo
labios a su voluntad

Anzuelo que pesca
sujeta
y
vuela
con mi carne

al punto preciso

donde el resuello
dice
que termina
y
la quietud
clama

Por nacer 




(Daniel Viglietti)
Abriendo el tímpano me vuelvo prólogo
y a los acústicos oyentes múltiples
les cuento rápido mi entrada orgánica
al ancho círculo del clan esdrújulo

donde la antípoda de lo catártico
lo antepenúltimo es tan novísimo
que ataca al óxido de lo tiránico
y a lo retrógrado lo deja mínimo.
…………………………..
Las agujas de un reloj

(Daniel Viglietti)
Las agujas de un reloj se inauguran, se saludan,
se persiguen, se adelantan, se consiguen, se anochecen,
se iluminan, se desvelan, se seducen, se retardan,
se acarician, se cohabitan, se poseen y se exploran,
se enamoran.

Las agujas de un reloj se despiertan, se trabajan,
se vinculan, se enardecen, se entrecruzan, se aguijonan,
se compiten, se onanizan, se resisten, se interrogan,
se lastiman, se dan vuelta, se equilibran, se perdonan,
se dan tiempo.

Las agujas de un reloj se concilian y se atascan,
se emparentan, se entrelazan, se embarazan, se infidelan,
se anteponen, se desatan, se penetran, se rebelan,
se oscurecen, se ladean, se separan, se detienen,
se dan cuerda.

Las agujas de un reloj mimetizan, desesperan,
se dan cita, se discuten, se saturan, se pelean,
se nostalgian, se emparejan, se erotizan, se retienen,
se liberan, se involucran, se coinciden, se cuestionan,
se tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac,
se relojean.

Las agujas de la vida,
vos y yo.

………………
Eres un peligro público
un hecho empírico
a la vez que un cuerpo mágico
una fuente de calor en pleno ártico
acordarme de ti es sintomático
tu amor es tan orgánico
llorar es automático
sin ti me vuelvo estático
como un jersey eléctrico
que atrae todo el confeti que se cae
en cada fin de año
y soy un actor trágico
y estoy rígido y lánguido
el papel es esperpéntico
me toca hacer de estúpido otra vez
rompo un espejo sin querer
del callejón del gato
tu cama es algo sísmico
tu voz, un sol magnético
yo soy alérgico a tu adiós
tu cuerpo es mi antibiótico
quizás perder la razón sea lo más lógico
cuando huelo tu perfume por la calle
es catártico y lisérgico
porque sé que te vas
y yo con cara de esdrújulo, no hay más
la esperanza es llana
y no se ve el final

rutina es mi anestésico
un amigo es un balsámico
el futuro va de incóginto
escondido en los vagones de un tal vez
tengo claro que olvidar es lo más práctico

Mi susto fue mayúsculo
al saber que otros volaban por tu piel
es terrorífico pensar
que ellos ocupan mi lugar

histórico y veraz
es cada beso que me das
cuando huelo tu perfume por la calle
es catártico y lisérgico

porque sé que te vas
y yo con cara de esdrújulo, no hay más
la esperanza es llana
y no se ve el final

en un renglón tu palabra más aguda es un adiós
a este profesor no le queda corazón

sé que te vas
y yo con cara de esdrújulo, no hay más
la esperanza es llana
y no se ve el final

en un renglón tu palabra más aguda es un adiós
a este profesor no le queda corazón

eres un peligro púbico
un hecho empírico
a la vez que un cuerpo mágico
una fuente de calor en pleno ártico
acordarme de ti es sintomático
………………….

CERTIFICADO DE EXISTENCIA m Benedetti


                              Ah ¿quién me salvara de existir)
                              Fernando Pessoa

     Dijo el fulano presuntuoso /
     hoy en el consulado
     obtuve el habitual
     certificado de existencia

     consta aquí que estoy vivo
     de manera que basta de calumnias

     este papel soberbio / irrefutable
     atestigua que existo

     si me enfrento al espejo
     y mi rostro no está
     aguantaré sereno
     despejado

     ¿no llevo acaso en la cartera
     mi recién adquirido
     mi flamante
     certificado de existencia?

     vivir / después de todo
     no es tan fundamental
     lo importante es que alguien
     debidamente autorizado
     certifique que uno
     probadamente existe

     cuando abro el diario y leo
     mi propia necrológica
     me apena que no sepan
     qu estoy en condiciones
     de mostrar dondequiera
     y a quien sea
     un vigente prolijo y minucioso
     certificado de existencia

     existo
     luego pienso

     ¿cuántos zutanos andan por la calle
     creyendo que están vivos
     cuando en rigor carecen del genuino
     irremplazable
     soberano
     certificado de existencia?
……
Tiempo sin tiempo
M Benedetti
Preciso tiempo necesito ese tiempo 
que otros dejan abandonado
 
porque les sobra o ya no saben
 
que hacer con él
 
tiempo
 
en blanco
 
en rojo
 
en verde
 
hasta en castaño oscuro
 
no me importa el color
 
cándido tiempo
 
que yo no puedo abrir
 
y cerrar
 
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol 
para andar por el filo del descanso
 
para pensar qué bien hoy es invierno
 
para morir un poco
 
y nacer enseguida
 
y para darme cuenta
 
y para darme cuerda
 
preciso tiempo el necesario para
 
chapotear unas horas en la vida
 
y para investigar por qué estoy triste
 
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme 
en el canto de un gallo
 
y para reaparecer
 
en un relincho
 
y para estar al día
 
para estar a la noche
 
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso 
o sea necesito
 
digamos me hace falta
 
tiempo sin tiempo.

…………….

Gustavo Adolfo Bécquer

Rima 79 (XII). Porque son, niña, tus ojos

Porque son, niña, tus ojos
Verdes como el mar, te quejas;
Verdes los tienen las náyades,
Verdes los tuvo Minerva,
Y verdes son las pupilas
De las hourís del Profeta.

El verde es gala y ornato
Del bosque en la primavera;
Entre sus siete colores
Brillante el Iris lo ostenta,
Las esmeraldas son verdes;
Verde el color del que espera,
Y las ondas del océano
Y el laurel de los poetas.

Es tu mejilla temprana
Rosa de escarcha cubierta,
En que el carmín de los pétalos
Se ve al través de las perlas.

Y sin embargo,
Sé que te quejas
Porque tus ojos
Crees que la afean,
Pues no lo creas.

Que parecen sus pupilas
Húmedas, verdes e inquietas,
Tempranas hojas de almendro
Que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes
Purpúrea granada abierta
Que en el estío convida
A apagar la sed con ella,

Y sin embargo,
Sé que te quejas
Porque tus ojos
Crees que la afean,
Pues no lo creas.

Que parecen, si enojada
Tus pupilas centellean,
Las olas del mar que rompen
En las cantábricas peñas.

Es tu frente que corona,
Crespo el oro en ancha trenza,
Nevada cumbre en que el día
Su postrera luz refleja.

Y sin embargo,
Sé que te quejas
Porque tus ojos
Crees que la afean:
Pues no lo creas.

Que entre las rubias pestañas,
Junto a las sienes semejan
Broches de esmeralda y oro
Que un blanco armiño sujetan.

Porque son, niña, tus ojos
Verdes como el mar te quejas;
Quizás, si negros o azules
Se tornasen, lo sintieras.
…………….

Amado Nervo


Mater alma

Que tus ojos radien sobre mi destino,
Que tu veste nívea, que la luz orló,
Ampare mis culpas del torvo Dios Trino:
¡Señora, te amo! ¡Ni el grande Agustino
Ni el tierno Bernardo te amaron cual yo!

Que la luna, octante de bruñida plata,
Escabel de plata de tu piel real,
Por mi noche bogue, por mi noche ingrata,
Y en su sombra sea místico fanal.

Que los albos lises de tu vestidura
El erial perfumen de mi senda dura,
Y por ti mi vida brillará tan pura
Cual los lises albos de tu vestidura.

Te daré mis versos: floración tardía;
Mi piedad de niño: floración de abril;
E irán a tu solio, dulce madre mía,
Mis castos amores en blanca theoría,
Con cirio en las manos y toca monjil.
……………….
A solas con todo el mundo


La carne cubre el hueso
Y dentro le ponen
Un cerebro y
A veces un alma,
Y las mujeres arrojan
Jarrones contra las paredes,
Y los hombres beben demasiado
Y nadie encuentra al otro,
Pero siguen buscando
De cama en cama.

La carne cubre el hueso
Y la carne busca algo más de carne.
No hay ninguna posibilidad:
Estamos todos atrapados
Por un destino singular.
Nadie encuentra jamás al otro.

Los tugurios se llenan
Los vertederos se llenan
Los manicomios se llenan
Los hospitales se llenan
Las tumbas se llenan
Nada más se llena.

…………………..

Rubén Darío


Lo fatal
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
Y más la piedra dura porque esa ya no siente,
Pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
Ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
Y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
Y sufrir por la vida y por la sombra y por
Lo que no conocemos y apenas sospechamos,
Y la carne que tienta con sus frescos racimos,
Y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
Y no saber a dónde vamos,
Ni de dónde venimos.


…………………….

Gabriela Mistral


Ausencia

Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
Se van mis manos en azogue suelto;
Se van mis pies en dos tiempos de polvo.

¡Se te va todo, se nos va todo!

Se va mi voz, que te hacía campana
Cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos, que se devanaban,
En lanzaderas, delante tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
Cuando te mira, el enebro y el olmo.

Me voy de ti con tus mismos alientos:
Como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
Y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
Que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
De tu labor y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese y sería quemada
En marchas tuyas que nunca más oigo,
¡Y en tu pasión que retumba en la noche,
Como demencia de mares solos!


¡Se nos va todo, se nos va todo!

ACTIVIDAD; RESUELVA LAS FORMAS DE VIVENCIAR EL AMOR EN CADA POEMA.
DESCUBRA OTRAS PERCEPCIONES DEL AMOR, Y POR OTRA PARTE, LUGARES COMUNES, CLISES EN LA POESÍA AMATORIA.